MITOLOGÍA  MAYA



- Introducción

Los Mayas eran un grupo de pueblos indígenas que pertenecen a la familia lingüística maya o mayense y que tradicionalmente han habitado la parte occidental del istmo centroamericano, en los actuales estados mexicanos de Yucatán, Campeche, Tabasco, Quintana Roo (península de Yucatán) y este de Chiapas, en la mayor parte de Guatemala y en algunas regiones de Belice y Honduras, zona comprendida en Mesoamérica. Los mayas no conformaron una cultura homogénea, ya que los distintos grupos, al parecer un total de 28, tenían su propia lengua, aunque todos ellos compartían los ámbitos económico, artístico, religioso e intelectual.



- Mitología y religión

A lo largo de los siglos la evolución de la religión y la mitología maya hizo referencia al mundo de los poderes a los que se rendía culto. Durante los periodos preclásico y clásico se centraba en el culto a un gran número de dioses de las fuerzas de la naturaleza y a los cuerpos celestes.
Durante el periodo posclásico, con el advenimiento de Mayapán, las imágenes adquirieron una personalidad física y el panteón se jerarquizó. Característico de los mayas era su total confianza en el control de los dioses respecto de determinadas unidades de tiempo y de todas las actividades del pueblo durante dichos periodos. El sumo sacerdote desempeñaba un papel fundamental; asimismo, los encargados de los cálculos calendáricos y de adivinación (Ahau can mai), los sacrificadores (Ah Nacon) y los agoreros (chilanes). En la religión maya los sacrificios humanos no eran parte insustituible del rito y al parecer se efectuaban solo en raras ocasiones. Generalmente se inmolaban animales. Cuando un maya fallecía, la familia se reunía en su casa y luego de poner en su boca un puñado de maíz, cubrirlo con sus mejores ropas y llenarlo de joyas, ofrendas y armas procedían a enterrarlo. Si se trataba de un personaje de importancia, un jefe por ejemplo, o un sacerdote se le incineraba, guardándose sus cenizas dentro de una imagen de madera que representaba un antepasado, preparándose, a veces, un cráneo o parte de él para conservarlo en un altar votivo, frente al cual se hacían ofrendas durante las festividades religiosas. Uno de los rituales mayas más importantes era el juego de pelota, practicado en un recinto que se edificaba en la mayoría de los centros ceremoniales. Este juego reproducía el movimiento anual de los cuerpos celestes, en especial el Sol.
Bolom Dzacab era el dios de los reyes Mayas, la forma mística de ver las relaciones terrenales por los reyes mayas de los diferente aspectos de la vida y la muerte, y la vida después de la muerte. Dominaba todos los aspectos de la vida de los reyes, se encontraba presente en las ceremonias públicas. Su importancia era muy grande si se toma en cuenta su gran influencia que ejercía a los reyes Mayas en la toma de decisiones religiosas y políticas. Los Mayas concebían el cosmo compuesto por trece cielos, uno sobre otro, siendo la Tierra la capa mas baja; sobre cada cielo presidían trece dioses, llamados los Oxlahuntiku. Bajo la tierra habían otros nueve cielos también colocados en capas sobre los que presidían los Bolontiku. El último de estos cielos era el Mitnal, el infierno Maya, reino de Ah Puch (señor de la muerte), para contrarrestar el mal de este dios de una forma dualista, los reyes mayas adoraban a Bolon Dzacab. Los mayas concebían el mundo actual sostenido por cuatro hermanos guardianes llamados Bacabes, localizados en los cuatro puntos cardinales.



- La Creación

La mayor parte de la mitología del pueblo maya se encuentra en el "Popol-Vuh" o "Libro del Consejo de los Indios Quiché". El Popol-Vuh se inicia con el relato de la creación del Universo, la Tierra, las aguas y posteriormente los animales y el hombre. A pesar de que su texto actual se presenta seriamente influido por el cristianismo, sin duda en lo medular aún prevalece la esencia mítica de los mayasquiché. Parte del inicio de la obra es el siguiente (Según una traducción de González de Mendoza y Miguel Angel Asturias): "Este libro es el primer libro, pintado antaño, pero su faz está oculta (hoy) al que ve, al pensador. Grande era la exposición, la historia de cuando se acabaron de medir todos los ángulos del cielo, de la Tierra, la cuadrangulación, su medida, la medida de las líneas, en el cielo, en la Tierra, en los cuatro ángulos, de los cuatro rincones tal como había sido dicho por los Constructores, los Formadores, las Madres, los Padres de la vida, de la existencia, los de la Respiración, los de las Palpitaciones, los que engendran, los que piensan, Luz de las tribus, Luz de los hijos, Luz de la prole, Pensadores y Sabios, (acerca de) todo lo que está en el cielo, en la Tierra, en los lagos, en el mar. He aquí el relato de cómo todo estaba en suspenso, todo tranquilo, todo inmóvil, todo apacible, todo silencioso, todo vacío, en el cielo, en la Tierra. He aquí la primera historia, la primera descripción. No había un solo hombre, un solo animal, pájaro, pez, cangrejo, madera, piedra, caverna, barranca, hierba, selva. Solo el cielo existía. La faz de la Tierra no aparecía; solo existían la mar limitada, todo el espacio del cielo. No había nada reunido, junto. Todo era invisible, todo estaba inmóvil en el cielo. No existía nada edificado. Solamente el agua limitada, solamente la mar tranquila, sola, limitada. Nada existía. Solamente la inmovilidad, el silencio, en las tinieblas, en la noche. Solo los Constructores, los Formadores, los Dominadores, los Poderosos del Cielo, los Procreadores, los Engendradores estaban sobre el agua, luz esparcida. (Sus símbolos) estaban envueltos en las plumas, las verdes; sus nombres (gráficos) eran, pues, Serpientes Emplumadas. Son grandes Sabios. Así es el cielo, (así) son también los Espíritus del Cielo; tales son, cuéntase, los nombres de los dioses. Entonces vino la Palabra, vino aquí de los Dominadores, de los Poderosos del Cielo, en las tinieblas, en la noche; fue dicha por los Dominadores, los Poderosos del Cielo; hablaron; entonces celebraron consejo, entonces pensaron, se comprendieron, unieron sus palabras, sus sabidurías. Entonces se mostraron, meditaron, en el momento del alba decidieron (construir) al hombre, mientras celebraban consejo sobre la producción, la existencia, de los árboles, de los bejucos, la producción de la vida, de la existencia, en las tinieblas, en la noche, por los Espíritus del Cielo llamados Maestros Gigantes. Maestro Gigante Relámpago es el primero, Huella del Relámpago es el segundo, Esplendor del Relámpago es el tercero; estos tres son los Espíritus del Cielo. Entonces se reunieron con ellos los Dominadores, los Poderosos del Cielo. Entonces celebraron consejo sobre el alba de la vida, cómo se haría la germinación, cómo se haría el alba, quién sostendría, nutriría. "Que eso sea Fecundaos. Que esta agua parta, se vacie. Que la tierra nazca, se afirme", dijeron. "Que la germinación se haga, que el alba se haga en el cielo, en la tierra, porque (no tendremos) ni adoración ni manifestación por nuestros construidos, nuestros formados, hasta que nazca el hombre construido, el hombre formado"; así hablaron, por lo cual nació la Tierra. Tal fue en verdad el nacimiento de la Tierra existente. "Tierra", dijeron, y en seguida nació. Solamente una niebla, solamente una nube (fue) el nacimiento de la materia. Entonces salieron del agua las montañas; al instante salieron las grandes montañas". "Enseguida fecundaron a los animales de las montañas, guardianes de todas las selvas, los seres de las montañas: venados, pájaros, pumas, jaguares, serpientes, víboras (serpientes), ganti, guardianes de los bejucos. Entonces los Procreadores, los Engendradores, dijeron: "¿No habrá más que silencio, inmovilidad al pie de los árboles, de los bejucos? Bueno es, pues, que haya guardianes"; así dijeron, fecundando, hablando. Al instante nacieron los venados, los pájaros. Entonces dieron sus moradas a los venados, a los pájaros. "Tú, venado, sobre el camino de los arroyos, en las barrancas, dormirás; aquí vivirás, en las hierbas, en las malezas; en las selvas, fecundarás; sobre cuatro pies irás, vivirás". Fue hecho como fue dicho. Entonces fueron también (dadas) las moradas de los pajarillos, de los grandes pájaros. "Pájaros, anidaréis sobre los árboles, sobre los bejucos moraréis; engendraréis, os multiplicaréis sobre las ramas de los árboles, sobre las ramas de los bejucos". Así fue dicho a los venados, a los pájaros, para que hiciesen lo que debían hacer; todos tomaron sus dormitorios, sus moradas. Así los Procreadores, los Engendradores dieron sus casas a los animales de la Tierra. Estando pues todos terminados, venados, pájaros, les fue dicho a los venados, a los pájaros, por los Constructores, los Formadores, los Procreadores, los Engendradores: "Hablad, gritad; podéis gorjear, gritar. Que cada uno haga oir su lenguaje según su clan según su manera..."



- Dioses Mayas

Acantun, Acanum Zuhuy, Acat, Ahan Chamahez, Ahchujkak, Ah Puch, Ajchuj Kak, Ek Chuac, Akna, Bacab, Balam, Chac, ecalchot, Gucomatz, HunabKu, Kukulkán, Hurakán, Itzamná, Ixchel, Ixtab, Hunhau, Nohochacyum, Sac Xib Chac, Tamagostad, Usukun, Xibalta, Yaxche, Yum Chac, Yum Kaas, Mutuldzec, Zac Xibchac, Zhuy Kah.





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